¿Qué os parece la idea de hacer vuestro propio Termimonster para regalar a familiares y amigos estas Navidades? ¿Existe mejor plan para estas fechas que sentarse frente al televisor a ver la típica peli ñoña navideña achuchando a un Termimonster calentito? Seguro que no!! Y por ello, he decidido compartir con vosotros este tutorial.
Los que todavía no sepáis qué es un Termimonster, podéis visitar mis entradas:
"Bajan las temperaturas y reaparece Termimonster" o
"Un Termimonster no es un monstruo cualquiera".

Podéis optar por hacer un saco térmico con forma de monstruo o cualquier otro muñeco o personaje, o bien realizar un saco más sencillo (un simple rectángulo, por ejemplo), ya que al fin y al cabo, tienen la misma funcionalidad. Los sacos térmicos, además de proporcionarnos calor, pueden servir para aliviar dolores y molestias si los aplicamos en las zonas afectadas: dolores cervicales, abdominales, de las articulaciones...Por ello, puede que para un fin puramente terapéutico, os interese hacer un saco de una forma determinada que os permita que se adapte mejor a la zona dolorida.
Si optáis por hacer el muñeco, podéis basaros en mi tutorial
"Cómo realizar un muñeco-toalla" y seguir los pasos del 1 al 7. Las diferencias con este otro proyecto son que, por una parte, el material empleado para realizar el Termimonster no tiene por qué ser felpa, se puede utilizar cualquier tela resistente y, a poder ser, de algodón 100%. Es importante que sea una tela fuerte ya que el relleno de semillas pesa bastante.
Por otra parte, a diferencia del muñeco-toalla, en el punto 8 de ese tutorial, en vez de introducir el relleno para cojines o almohadas, utilizaremos semillas aptas para realizar este tipo de sacos. En mi caso, utilizo huesos de cereza (yo los obtengo en la tienda online de
"Manos Maravillosas") aunque hay gente que utiliza otro tipo de semillas como las de avena. Una vez introducidas las semillas, coséis el lateral, tal y como se indica en el punto 8 del tutorial, y ya tenéis listo vuestro Termimonster!!!